
Cuando viene hacia mí,
con la sonrisa puesta
y preparado el beso.
De par en par los ojos
descubriendo la vida,
corriendo hasta mis brazos
con los suyos abiertos;
abarca en ese espacio
todos los universos,
que caben en su mundo
de infantil fantasía.
Y, viéndole llegar,
mi corazón le espera
con la misma alegría
de aquellos nueve meses
en los que día a día,
durante nueve lunas
esperé que viniera.
Hoy cumple doce años
mi hijo más pequeño,
y quiero regalarle
un puñado de sueños:
Un mundo más seguro,
que no le hiciera daño,
acolcharle el futuro,
limarle las esquinas,
alfombrar sus peldaños,
y estar en sus caídas
para darle mi mano,
el resto de sus días.
Copyright © Shikilla
8 comentarios:
¡Muchas felicidades al buen mozo y le deseo que saque la vena literaria de su madre!
Una madre y un hijo: momento único.
Sólo el tiempo justo para desearle lo mejor al chiquillo y decirle a la madre: hasta la próxima.
Nada llena mas el alma que la sonrisa de un hijo.
Felicidades
Hola:
HIJO ¿hay una palabra más completa?
¡felicidades!
"Reis Magos, é tempo!
oferecei bosques, várzeas e campos
á menina selvagem:
ela veio atrás das libélulas!"...!?...
besos.
Si puedes pásate por mi blog
tengo una estrella para ti
Saludos
Felicidades al merenguito por sus 12 años y a ti por tus versos tan sentidos. ¡Qué pena que terminen creciendo, que no sean siempre niños! aunque la realidad es que para un padre o una madre nunca dejan de serlo por muchos años que vayan cumpliendo.
Un besos
Precioso, realmente precioso. Preciso en el sentimiento y en la palabra; desbordante en el amor y la esperanza. Mdre e hijo, hijo y madre, todo un Universo creado para ese encuentro.
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