sábado, 14 de enero de 2012

EL AMOR VINO A MI


El amor vino a mi
El amor vino a mi

Me tomó de la mano y me puso unas alas
acarició mi rostro con su soplo divino.
Tendió a mis pies una alfombra
hecha de hierbas y flores
y me cubrió con la suave túnica de lo eterno.

Me roció el cuerpo con perfumes de dicha,
lo elevó al infinito, universo de estrellas,
regalándome noches de luna y palabras
nacidas de sus labios ¡mi sembrador de sueños!.

El amor vino a mi
El amor vino a mi

Germinó la esperanza y hoy es fruto dorado
que al sol de su mirada riego y cuido con mimo.
Brotan amaneceres del centro de mi pecho
y una dulce locura se apodera de mi.

Mientras canta la alondra elevándose al cielo
me repito bajito:

El amor vino a mi
El amor vino a mi

Y desde aquel momento no hay silencio vacío
ni pensamiento oscuro, ni música sin letra,
ni día sin motivo para empezar a vivir.

(Porque viniste a mi,
no hay un sólo segundo en el que no te tenga
tan dentro de mi misma que no soy ya sin ti).